Estimada Tripulación:
A veces uno enciende la máquina pensando que solo le estaremos hablando a vació. Que del otro lado no hay nadie, más que cuartos oscuros y el zumbido de las ciudades que duermen.
Esta radio no existe por los cables, ni por los discos que giran cada noche.
Esta frecuencia existe por ti.
Por ti que huyes del sueño. Por ti que te refugias por momentos entre la estática y la música mientras el mundo allá afuera es demasiado ruidoso.
Existe gracias a ti.
Hace unos días nos llegó un mensaje en una botella.
Un mensaje sobre un último viaje.
Nuestro estimado Rulo Malafacha nos escribió para decirnos que el jueves pasado, mientras la señal sonaba en vivo, su abuela murió. Estaban juntos. Escucharon el programa.
Saber que este espacio sirvió de faro para acompañar su despedida nos deja mudos y con un respeto indescriptible.
Damos un gran abrazo a Rulo. Gracias por compartir y por tu mensaje de agradecimiento de no soltar el micrófono.
Cuando comencé este viaje nunca pensé que algún día tendríamos muchos amigos en el altamar. Amigos que tal vez no hemos visto en persona, pero que ahora somos una comunidad que se reúne en esta travesía.
Y aún sin palabras que decir, les damos un enorme GRACIAS!
La transmisión de esta semana es una travesía especial dedicada a la señora Teodora Domínguez Rebollar, a nuestro amigo y a todos los seres queridos de esta tripulación que ya navegan en la otra orilla.
Este barco no es solo ruido para el cráneo. Es un espacio donde también conectamos con recuerdos, ausencias, amores y abrazos que no se pueden dar en persona.
Gracias por confiar en nosotros para navegar sus noches. Gracias por hacer de esta frecuencia pirata un hogar.
Enciendan un cigarrillo, apagan las luces y pónganse cómodos.
Nos vemos en el mar. Mantengan el volumen en 11.

