Vivir en un lugar como Canadá te hace vivir las estaciones de diferente manera ya que son definitivamente más notorias. Pasar del invierno a la primavera es muy significativo pues son días con más luz, más largos y el fin de la nieve y el frío.
Claro que la nieve y el frío tienen su encanto, pero pasar a la época de flores, pasto, sol, diversión y eventos tiene un poquitín más de magia creativa.
Si! La nieve se derrite, las ardillas empiezan a salir, las hormigas poco a poco invaden mi casa… oh la historia de cada año.
Esta transición es importante para el ser humano, pues pasamos de una época de introversión, de guardarnos, de invernar, a una época para ver florecer aquellos bulbos que con fé sembramos en nuestros días de oscuridad.
Es aquí que empieza el ciclo de vida y es por eso que hay que dar espacio a lo nuevo!
Tu ritual de primavera puede ser super simple:
Saca prendas de ropa que quieras donar
Revisa ese cajón de tupperwares y tira los que a estén viejos
Re-acomoda tus plantitas
Cambia las sábanas de tu cama con la intención de limpiar.
Si quieres hacer un ritualito un poco más místico, puedes sentarte a mediar unos minutos este dia, prende una vela, quema tu incienso y simplemente medita en la idea de la vida, agradece por este dia nuevo, por esta temporada nueva, por el sol, las flores, las plantitas. Respira profundo y siente la energía de la primavera en ti.
Estar conectada con los ciclos de la naturaleza no tiene que ser super místico y no te tiene que llevar horas y horas. Pero date la oportunidad y el tiempo de conectar y de agradecer dentro de tu propio ritmo y tu alcance.
