Sobre la vergüenza y expectativa social.

Sobre la vergüenza y expectativa social.

May 25, 2026

No soy solo yo quien se avergüenza cuando cometo algún error, o me salgo de la perfección. Cuando me como una pizza, disfrutándola, y mi estómago se inflama un montón. Cuando no sé de un tema político o filosófico, y a ojos de otros puedo parecer "más tonta o menos preparada" porque seguramente “soy una mujer básica que solo piensa en el rosado y en el maquillaje en promoción”.

Pero si elijo ser diferente a las demás, ahora soy una "pick me", muy alterna, que en el molde de la aceptación, no encuentra su cajón.

He pensado mucho en la vergüenza y la comparación. Déjame decirte que la vergüenza no está solo en mi cancha, está en los ojos sociales que he adoptado como ojos personales. He pensado toda la vida que debo avergonzarme cuando no cumplo expectativas o metas de vida que socialmente pensamos "son las aceptables", porque si quiero hacer algo desde mi intuición y deseo interior, ¡Dios mío! que me coma la culpa y la vergüenza porque presentarme con autenticidad y como soy, desde pequeña me enseñaron es un gran error.

No es así de cierto, pero mi intento de encajar y sentir todo eso que "sentían los demás" superó mi capacidad de diferenciar que la vergüenza aparente en mi realidad, a veces solo son prejuicios sociales que he decidido adoptar.

Me parece incluso que el intento de minimizar y moldear a los demás, bajo las categorías de culpa, humillación y vergüenza son más una respuesta de la inseguridad personal de algunos que se ha postulado, a lo largo de los años, como una norma social, incluso moral.

No debería sentir vergüenza al errar. Al no parecer perfecta, bonita, complaciente. Al expresar mi malestar. Al decir "no" a los planes que conmigo simplemente no van.

No debería ser vergüenza lo que aparece cuando me construyo desde la autonomía y autenticidad. Ahora me estoy sintiendo más capaz de diferenciar entre las voces comunes y mi opinión personal.

Quizás no todo lo que supuestamente me da vergüenza, es intimidante para mí en realidad. Quizás lo verdaderamente intimidante no sea la vergüenza de ser [básica, alterna, diferente, gorda, flaca, tonta... ] porque recuerdo que cuando era una niña ninguna de esas cosas sonaban a defectos o culpabilidad. Solo era una niña, existiendo en un cuerpo, hablando con naturalidad. 

Lo que sí recuerdo es que, a raíz de estas formas de ser, vinieron comentarios no pedidos “para mejorar” ["no deberías ser tan así"], y sentí por primera vez una incomodidad corporal, un vacío en mi estomago que despues en palabras pude elaborar: sentí el rechazo social y la falta de aceptación por solo habitar la realidad. Sentí lo que era no encajar.

Quizás debajo de mi vergüenza y culpa se encuentre, unos metros más abajo, el miedo enorme de perder la aceptación social. Voy dándome cuenta que debajo de la vergüenza y la culpa, aún hay mucho más por explorar.

Pregúntate a ti ahora, ¿sientes verdadera vergüenza al actuar, o puede ser un miedo disfrazado, miedo de perder el amor y aceptación social?

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