En mi agonia miro a la luna, ella es mi consuelo con este corazón herido.
El pasto me arrulla con sus finas hojas, y el viento susurra tu nombre, con la esperanza que aún guarda mi alma.
En mi agonia miro a la luna, ella es mi consuelo con este corazón herido.
El pasto me arrulla con sus finas hojas, y el viento susurra tu nombre, con la esperanza que aún guarda mi alma.