En la ciudad de los poetas hay un chico con una piedra
él es el guardián, con corazón de león y pequeño, la piedra abarca la mitad de su mano
su mano la mitad de la mía. La tierra incendiada por el sol desnudo
el azul del cielo enciende sus ojos. En la ciudad de los poetas, hay un chico con una piedra.
Lo llamamos Hydar, que significa león, que significa valiente
lo llamamos Hadir, significa bondad
lo llamamos Ahmad, significa virtuoso y digno de ser recordado
lo llamamos Rashad que significa el de buen juicio.
En la ciudad de los poetas el chico con una piedra puede visitar a su familia en el-Qud que significa Jerusalén. Recolecta naranjas y limones con su abuelo en una huerta que se extiende hasta donde su pequeño cuerpo de chico puede ver. Llena una canasta con vibrantes frutas para su madre
él no suelta la piedra
lo llamamos Riyad, significa jardines
lo llamamos Seeraj, significa luz
lo llamamos Mazen, significa nube
lo llamamos Sa'ad, significa felicidad
lo llamamos Basim, significa el que sonríe
él siempre está sonriendo. En sus hombros eleva a su hermana hacia una rama, ella no la alcanza y ambos caen, riendo, en la suave tierra roja que los ha conocido y alimentado en todas sus vidas pasadas. Él la guía de vuelta a casa, donde su madre hornea pan. Él sostiene su mano. No suelta la piedra.
Lo llamamos Mehdi, significa el bien encaminado
lo llamamos Amir, significa principe
lo llamamos Alaa, significa nobleza
lo llamamos Slaymaan, significa hombre de paz
lo llamamos Mustafa, significa el elegido.
En la ciudad de los poetas hay un chico con una piedra. En la escuela aprende versos
de Darwish, Samih Al-Qasem, Fadwa Tuqan. Midday, afuera, el sol en lo alto calienta su pequeño cuerpo mientras patea una pelota hacia otros chicos pequeños como él. En cada una de sus manos hay una piedra.
Lo llamamos Hani, significa despreocupado y feliz
lo llamamos Tariq, significa estrella del alba
lo llamamos Salah, significa paz
lo llamamos Bahaa', significa resplandor
lo llamamos Marwan, significa piedra.
En la ciudad de los poetas el chico duerma en una alcoba con su hermano. En las paredes hay posters de jugadores de futbol y músicos. Sus padres fuman y ríen en el piso de abajo con sus vecinos. Afuera el único ruido es el de los grillos. La alfombra de estrellas sobre sus cabeza ilumina los ángulos del rostro de su hermano, su futuro rostro. Incluso dormidos no sueltan sus piedras.
Lo llamamos Saleem, significa a salvo y seguro
lo llamamos Hazem, significa determinado
lo llamamos Omar, significa el de larga vida
lo llamamos Khalid, significa sin final, eterno.
En la ciudad de los poetas un tanque lo espera con un ejército detrás y los flancos cubiertos por una brigada policiaca cubierta de armadura impenetrable. Sobre su casa el chillido ensordecedor de un ataque aéreo.
El chico despertará este día, con la piedra en la mano, su mano apretada como un corazón al momento de volar, nuestro guardián.
Y lo llamaremos Shaheed, que significa mártir.
(Ghinwa Jawhari via Poem Per Diem de Robin Myers)
