mis manos son, sin duda, una de las herramientas más fuertes y duraderas que pose en esta vida. Cada golpe, cada cicatriz, son marcas de batallas libradas. Hay momentos que duelen y momentos que sangran.
mis manos han cargado tanto que pasan las noches con dolor. Si las manos tuvieran ojos, cuanto nos contarian! Mientras me sobo los dedos, recuerdo cuando apenas aprendia a sostener el volante de mi primer coche. me acuerdo de cómo le sobaba las manos a María, a mi abuela, a mis novias. Tambien recuerdo las veces que mis propias manos me ayudaron a sostenerme cuando mis piernas no podían.
Son las herramientas más importantes de mi vida. mis manos me identifican, hablan por sí mismas. Tienen su propia historia que nadie mas que ellas sabran lo que an vivido.
