Esto es lo que escribí esta mañana para mi intervención en la manifestación organizada por la Plataforma por la España Constitucional y celebrada en la Plaza de Colón de Madrid para pedir la dimisión de Pedro Sánchez y la convocatoria inmediata de elecciones generales...
– Pedro Sánchez es lo que parece y lo que todos sabemos que es: un tirano obsesionado con el poder y con una capacidad formidable para hacer daño. Es una suerte de rey Midas y todo lo que toca lo corrompe, lo convierte en fango.
– Pedro Nicolás Maduro Sánchez es una amenaza de primer orden para las libertades, para la prosperidad nacional y aun para la propia convivencia, pues, hijo del peor PSOE al fin y al cabo, vive (¡muy bien!) de excitar la discordia y el cainismo entre los españoles. Hay que pararle los pies, no debemos permitir que siga haciendo tanto daño.
– Hay que hacer sonar todas las alarmas: tenemos al enemigo en casa, nada menos que empotrado en la Moncloa, dinamitando las instituciones con total impunidad.
– Algunos hombres buenos están tratando de ponerle freno. Están cumpliendo con su deber y alentándonos a los demás con su ejemplo para que hagamos lo propio.
– España está viviendo un momento crítico, España está en peligro, y si no ponemos remedio, si no ponemos pie en pared, nos mereceremos el apagón que nos lleve a convertirnos en la Venezuela de Europa. ¿De verdad es eso lo que queremos?
– "No vengo a guiar corderos, vengo a despertar leones", suele decir el presidente Milei, que tan calado tiene al Felón. La frase es buenísima, pero conviene corregirla: los leones han de despertarse solos, que para eso son leones, y así será más difícil que les dome un sujeto tan cobarde como el que nos está amargando la vida. ¡Que esta manifestación sirva para algo y no sea una mera válvula de escape! ¡Que no le acabe beneficiando al maldito Sánchez!
– Para finalizar, déjenme hacer mías (y modificar) unas palabras de un político americano especialmente bravo, Barry Goldwater, precursor del legendario despiertaleones Ronald Reagan:
"A la hora de defender la libertad (y España), el extremismo no es ningún mérito; y la moderación no es ninguna virtud".
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡ABAJO PEDRO SÁNCHEz!
¡VIVA ESPAÑA!
... y esto es lo que finalmente dije:
