
Las relaciones sanas se apoyan en tres pilares imprescindibles: la Confianza, el Respeto y Compartir.
La Confianza implica valorar al otro y respetar sus sentimientos, opiniones, amigos, actividades e intereses.
Respeto: Respetar al otro es crecer juntos sin imposiciones, sin expectativas sobre el otro, sin dependencia emocional y sin agresiones.
Cuando hay respeto existe la comunicación adecuada y el amor.
Sin olvidar que en toda relación hay tres escenarios: la constituida por la propia pareja, la que nos define de forma individual y ese lugar donde todo se debe confluir en armonía. Todo fluye y avanza gracias al respeto
Compartir: unos mismos valores y saber convivir.
A toda pareja le llega la etapa de vivir una vida compartida y es importante establecer acuerdos: como los económicos, la forma de convivir , el repartir la tareas domésticas, compartir proyectos juntos y así construyen bases sólidas para fortalecer la relación.
La vida en pareja es mucho más placentera cuando ambos tienen una misma visión y valores, convergen u camina en una misma dirección.
