Consejo.
Caldina puso una taza de te y miel en las manos de Hikaru.
-Muchas gracias- Dijo esta.
-Queridas quiten esas caras largas, todo va a estar bien.
Hikaru, Umi y Fuu asintieron en silencio, sentadas en la cocina de su amiga peli rosa.
Apareció Rafaga desde la sala con un abrigo largo y suave de color blanco, lo extendió detrás de su esposa para que ella metiera los brazos en las mangas mientras el hablaba.
-Se quedan en su casa, coman y beban lo que quieran, pueden dormir en la habitación que esta a la izquierda, subiendo las escaleras...Vamos linda.
-Tengan cuidado- Sonrió Fuu agitando la mano. Estaba en pijama al igual que Hikaru, quien vestía una prestada por la bailarina ilusionista. Umi estaba ensimismada mirando su propia taza de te, pero la voz de su amiga hizo eco de sus propios pensamientos.
-Caldina... ¿van a enjuiciar a Gurú Clef?- Preguntó Hikaru con algo de temor.
La bailarina empezó a reír como siempre, sin ninguna preocupación. Rafaga negó con la cabeza.
-¡Oh no cariño¡ ¡No! Es solo una reunión... te apuesto mi abanico a que lo uníco que Ferio quiere es ayudarlo.
Umi alzó la cabeza con un poco más de tranquilidad y miro a la pareja que se estaba despidiendo.
-¡Ah!- Hizo Fuu aliviada- Es una intervención.
-¿Intervención?- Repitió Caldina.
-Cuando sientes que alguien en tu círculo esta perdiendo el camino reúnes a sus amigos y hablan todos con él.
-Mmm... pues supongo que es algo parecido- Expresó Rafaga- Pero en un modo más oficial que amistoso.
-No entiendo porque no podemos participar- Protestó Umi- Somos parte del consejo de Céfiro.
-Nada tiene que ver con excluirlas o silenciar su opinión... es solo que él se contiene mucho frente a ustedes- Respondió Caldina dándole unas palmadas en la cabeza- Necesitamos que sienta menos presión.
-¡Pero porqué!- Gritó Umi levántandose mientras Caldina y Rafaga se dirigían a la salida.
Ellos agitaron la mano con tranquilidad.
-Porque no quiere preocuparlas. Descuiden, si me entero de algo se los haré saber- Sonrió Caldina.
-A menos que no nos lo permitan- Completó Rafaga.
Ambos desaparecieron entre la oscuridad de la sala de estar, las chicas escucharon la puerta abrirse y cerrarse. Estaban solas.
Hikaru fue la primera en soltar el aire, como si hubiera estado conteniéndolo desde que la puerta se cerró.
—Bueno… —murmuró, mirando su taza— al menos no es un juicio.
—Pero tampoco suena tranquilizador—murmuró Umi con suavidad, enfurruñandose con los codos en la mesa—.
-Nadie puede destruir gran parte del castillo desde sus cimientos sin ninguna consecuencia. Ni siquiera el mago supremo- Objetó Fuu.
Cuando Ferio emergió de entre el polvo para asegurarse que estuviera bien, ella pudo percibir plenamente su enojo y desconcierto.
---- Flash Back-----
Ferio se encontró con Fuu en el pasillo roto y cubierto de trozos de muro desencajados.
-¿Estas bien? ¿Te lastimaste?- Le preguntó con voz baja y contenida.
Ella negó con la cabeza, el saltó entre los escombros y la abrazó aliviado.
-E-eagle... no sé donde está.
-No te preocupes, lo encontraremos...
-Espero que este bien.
Ferio asintió.
-Yo también... esto... No lo comprendo- Apoyo su Frente en la de Fuu, cerró los ojos con fuerza- Crei... crei que...
-Tranquilo, estaba durmiendo pero sentí cuando el suelo se hundió y pude flotar entre los escombros. Había unas escamas enormes en vez de muro... Fue... Fue Lazuli ¿Verdad?
-Casi nos mata a todos ese viejo necio...
-¿Que paso?
-Ni idea, solo estábamos aquí, entró y de repente solo dijo cubranse...Pudiste salir herida, o algo peor... mira como esta todo. No puedo pasarlo por alto más...
Fuu hizo un largo silencio.
-Entiendo que no es su intención... pero cada vez es más riesgoso de contener.
-Parte es mi culpa Fuu, tu me lo dijiste y no quise escuchar.
-De ninguna manera... oh Ferio... estoy percibiendo en ellos una energía que no solo viene de la magia de él. Hay algo oscuro en esta destrucción.
-------- Fin del Flashback ---------
—¡No quiere preocuparnos?—repitió Umi- lgual que siempre, nos trata como a niñas... no se ustedes pero yo estoy harta que nos oculte que es Laz...
Hikaru la observó con dureza.
—Umi… tu también le escondes cosas todo el tiempo.
A Umi se le endureció la mandíbula.
-¿Eeeh?
-Ferio te pregunto que sentías por Gurú Clef. Pudiste responder con mayor sinceridad, pero te callaste.
Fuu abrió mucho los ojos. El príncipe de Céfiro era un completo falto de tacto o diplomacia, se retiro los anteojos con cuidado y se cubrió los ojos con la palma de la mano, una palabra mal colocada en alguna reunión con países extranjeros y seguro desataria una guerra.
-¿Es broma? ¿Declarar mis sentimientos en medio de un temblor y frente a todos? No se me ocurre un escenario más estúpido.
-Si pero... ¿No crees que hay un motivo para tal pregunta?
-Seguro pensó que a esas alturas yo lo odiaba por retenernos en la habitación por la noche... ¡Y casi esta en lo cierto!... Es solo que desde la última vez que se lo dije, me prometí que no lo haria de nuevo.
-¿De que me perdí?- Preguntó Fuu con angustia.
-Tu maestro- Suspiró Umi- No quería que no saliéramos de la habitación por la noche pero eso fue rebatido por Hikaru y por mi, ya que a... aguarda... Hikaru, tu que hacías fuera también... usando la camisa de Latis.
La pregunta sobraba. Hikaru se sonrojó.
Fuu la miró, era cierto, ella había aparecido de la nada para ayudar y Caldina le había tenido que prestar su pijama y pantuflas porque estaba descalza.
-Latis me pidió que no se los dijera.
-Y no necesitas hacerlo, creo que es obvio- Dijo Fuu en tono solemne, reacomodandose los anteojos.
-Perdón...
-¿Que?- Umi sacudió la cabeza violentamente y agito las manos como un gatito que araña por estrés, terminando por darle a la mesa con las palmas- ¡No tienes que pedir disculpas!
-¡Asi es¡ ¡Solo dinos si estás bien!- Sonrio Fuu
Hikaru respiró hondo.
Sus ojos brillaban.
Cuando por fin habló, no fue un susurro avergonzado, sino algo pequeño y precioso que venía directo del pecho.
—Estoy… no solo bien.
Estoy feliz…
Bueno, no solo feliz…
Estoy muy feliz.
Enamorada.
Y… emocionada.
Umi soltó un gritito que mezclaba emoción e incredulidad, Fuu sonrió como quien acaba de resolver un misterio adorable. Las dos abrazaron a Hikaru al mismo tiempo .
...
En la sala.del trono a medio restaurar, el ambiente era otro.
Ferio estaba sentado en el sitio que le correspondía, con los brazos cruzados y severas ojeras.
A un lado suyo estaba Latis ya con camisa y con una expresión indescifrable, en el lado opuesto, donde debería estar Clef estaba Rafaga y a su lado Caldina, ambos tranquilos y dispuestos a ayudar. Frente a ellos estaba Presea, desconcertada y retorciéndose los dedos de forma inconsciente y a su lado Ascot.
Ascot... había sido algo aterrador para él volver de su colecta de plantas y hierbas que deben ser cortadas por la noche para encontrar el castillo en ruinas, aun estaba temblando un poco entre el enojo y el agotamiento... sus sentimientos eran bastante parecidos a los de Ferio... excepto porque no sabía que era lo que había causado el ominoso desarrollo del dragón.
El mago estaba en el sitio opuesto a Ferio, con lazuli sobre su hombro y fyula flotando cerca a sus pies.
-Bueno, que tienes que decir- Suspiró Ferio Cancinamente.
-Que hiciste algo completamente innecesario y absurdo.
-¡¿Yo?!- Gritó Ferio levantándose. Una vena pulsando en su frente- ¿Yo hice algo completamente absurdo? ¡Casi morimos! ¡Eagle de lesionó el brazo! ¿Y te atreves a decir algo así?
Guru Clef miró a Presea, Luego volvió a mirar a Ferio.
-Esto lo pudimos arreglar entre nosotros.
-No, ya no Gurú. He intentado ayudarte, Latis también... todos en mayor o menor grado hemos tratado de comprender. Pero esto está fuera de todo límite.
Clef miró a Latis, este asintió.
-Solo dinos que necesitas... queremos ayudarte- Dijo Rafaga.
-Yo... realmente- Comenzó Ascot- No entiendo porque Lazuli hace esto... pero si me lo dejas tal vez pueda averiguar.
-¡No!- Objetó el mago cuando el invocador extendió su mano pidiéndole a Lazuli- No tienes idea niño...
-Por eso dejamelo. Umi... todos, pudieron salir gravemente lastimados ¿No te das cuenta? Esto va más allá de quien es el maestro y quien el estudiante... Ferio,
!ordena que me entregue a esa criatura! ¡soy yo quien tiene mayor posibilidad de averiguar lo que es!
-Si solo se tratara de eso- Gruñó Ferio- Estoy pensando en exiliarte de forma temporal mago, pero a donde sea que vayas puede ocurrir lo mismo, así que no sé... ¿Que piensan?- Preguntó mirando a todos.
-Exiliados estamos todos - Dijo Caldina- No hay quien pueda vivir en este lugar y no va a ser fácil de reparar.
-Los pisos superiores no están tan dañados- Dijo Ferio
-Ay Gurú, eres adorable como Clefsito, pero no puedes mantenerte así siempre ¿verdad?- Preguntó Caldina mirándolo con dulzura.
-¡No!- Dijo Presea- E-es decir nosotros recién estamos volviendo a hablar... yo... ¡No sé¡ Gurú Clef... Dime ¿Que es Lazuli? ¿Que es lo que oculta? ¡Es una obvia manifestación de algo que no has sanado!... a ¿acaso tiene que ver con Esmeralda?
-¡No! ¡No tiene nada que ver!- Dijo Clef molesto- Y no la metan en esto...
-Basta- Intervino Latis- ¿Porque no lo solucionamos ahora? Gurú Clef solo di la verdad.
-No es su asunto Latis, no es asunto de nadie más que mío.
-Lo es desde que amenazas la seguridad del castillo- Dijo Rafaga.
-¡Rafaga!- Protesto Gurú Clef.
-Solo queremos que sea seguro- Suspiró Ascot- por favor dejame encargarme de él.
-Tu menos que nadie- Gruñó el mago.
-Gurú- Llamo Latis molesto.
-Ul-ultimamente estas tenso conmigo ¿acaso te hice algo malo?
-No... pero Latis, Rafaga... incluso Umi, estan actuando como si supieran más de mi mismo que yo. Esos dos han usado su magia en mi contra... solo falta que tu también lo hagas.
-¡He tratado mucho de no faltarte al respeto¡ ¡Incluso me he aguantado cada vez que ese niño me reta! Sin embargo esto es otro asunto... ¡Casi acabas con todo! y yo solo quiero...
-¿Crees que puedes hacer algo que yo no niño? ¡Estas muy lejos de poder con algo como Lazuli! Ni siquiera puedes calmar tus propios pulsos.
-¡Mira quien lo dice!- Grito Ascot avanzando hacia Clef.
-¡E-El bosque del silencio!- Gritó Presea-
-¿C-¿como?- Dijo Ferio.
-Si no... tienen inconveniente... llevare a Gurú Clef a vivir conmigo... al bosque del silencio... tal vez no sea capaz de trabajar, pero estará en contención.
-No, Presea no podría pedirte algo así.
-Ojala pudieras decidir- Dijo Ferio- Pero no- Consejo ¿que opinan?
