Cómo le explicas a un invidente de nacimiento los colores?... como le explicas el cielo?... como le explicas o las nubes?
La alegoría, del griego (allegoría) «figuradamente», es una figura literaria o tema artístico, que busca representar una idea valiéndose de formas humanas, de animales u objetos cotidianos.
La alegoría pretende dar una imagen a lo que no tiene imagen, para que pueda ser mejor entendido por la generalidad. Dibujar lo abstracto, hacer «visible» lo que solo es conceptual, obedece a una intención didáctica. Así, una mujer ciega con una balanza es alegoría de la justicia, y un esqueleto que porta una guadaña es alegoría de la muerte. El creador de alegorías suele esforzarse en explicarlas para que todos puedan comprenderlas. Por su carácter evocador, se empleó profusamente como recurso en temas religiosos y profanos. Fue utilizada desde la Antigüedad, en la época del Egipto faraónico, la Antigua Grecia, Roma, la Edad Media y el Barroco, aunque el uso del término “alegoría” en gramática y retórica comienza en el siglo i a. C. con Cicerón y Quintiliano como principales sistematizadores.1
Una alegoría puede entenderse como una temática artística o una figura literaria utilizada para simbolizar una idea abstracta a partir de recursos que permitan representarla, ya sea apelando a individuos, animales u objetos. Por citar un ejemplo: la imagen de una calavera con dos huesos cruzados constituye una alegoría de la piratería.
En una cita de Henry Corbin
«… contra la desafortunada confusión entre símbolo y alegoría. La alegoría es una representación más o menos artificial de generalidades y abstracciones perfectamente cognoscibles y expresables por otras vías. El símbolo es la única expresión posible de lo simbolizado, es decir, del significado con aquello que simboliza. Nunca se descifra por completo. La percepción simbólica opera una transmutación de los datos inmediatos (sensible, literales), los vuelve transparentes. Sin esta transparencia resulta imposible pasar de un plano al otro. Recíprocamente sin una pluralidad de sentidos escalonados en perspectiva ascendente, la exégesis simbólica desaparece, carente de función y de sentido».
Comentario: En el ejemplo que les mencioné en lla entrada dell podcast les mencioné Como le explicarian a un invidente los colores, hacer una alegoría de ello es hacer de lo invisibe, de lo abstacto, de lo intangible, algo que todos todos todos, incluyendo esas personas, algo que pueden entender...
Rojo
El rojo se asocia a la estimulación, la pasión, la fuerza, la revolución, la virilidad y el peligro. Probablemente, esto tenga mucho que ver con que el rojo es el color de la sangre, que también asociamos a cierta noción de vitalidad, agresividad y sensaciones extremas. Es uno de los colores con mayor consenso entre los expertos y, de hecho, vestir de este color nos lleva a comportarnos de un modo ligeramente más asertivo y extravertido.
Amarillo
El amarillo representa la luz y el oro. Suele relacionarse con la felicidad, la riqueza, el poder, la abundancia, la fuerza y la acción. No obstante, los investigadores lo consideran uno de los colores más ambiguos, pues también representa la envidia, la ira y la traición. La excesiva presencia de amarillo intenso puede llegar a irritar a una persona, ya que normalmente estamos acostumbrados a verlo en superficies relativamente pequeñas.
Azul
El azul es el color del cielo y del agua, y representa la tranquilidad, la frescura y la inteligencia. En el mundo del marketing se emplea en muchos logotipos como Facebook o Twitter. Es un color elegante y corporativo, uno de los más usados por las empresas. Transmite confianza y pureza.
Como le explicasa un sordo un sonido... como te hace sentir ese sonido?... los latidos del corazón... el correr de la sangre
Poema Al Alba Venid, Buen Amigo de Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana
Al alba venid, buen amigo,
al alba venid.
Amigo el que yo más quería,
venid al alba del día.
Amigo el que yo más amaba,
venid a la luz del alba,
Venid a la luz del día,
non trayáis compañía.
Venid a la luz del día,
non traigáis gran compañía
También se denomina alegoría a un procedimiento retórico de más amplio alcance, en tanto que por él se crea un sistema extenso y subdividido de imágenes metafóricas que representa un pensamiento más complejo o una experiencia humana real, y en ese sentido puede constituir obras enteras, como el Roman de la Rose de Jean de Meung; la alegoría se transforma entonces en un instrumento cognoscitivo y se asocia al razonamiento por analogías o analógico.
Tzvetan Todorov dice que una alegoría implica la existencia de, por lo menos, dos sentidos para las mismas palabras; se nos dice a veces que el sentido primero debe desaparecer, y otras que ambos deben estar juntos. En segundo lugar, este doble sentido está indicado en la obra explícitamente y no depende de la interpretación. La imposibilidad de atribuir un sentido alegórico a los elementos sobrenaturales del cuento, nos remite al sentido literal.
Los escritores y oradores suelen utilizar alegorías para transmitir significados (semi)ocultos o complejos a través de figuras, acciones, imágenes o acontecimientos simbólicos, que en conjunto crean el significado moral, espiritual o político que el autor desea transmitir.2 Muchas alegorías utilizan la personificación de conceptos abstractos.
Atestiguada por primera vez en inglés en 1382, la palabra alegoría procede del latín allegoria, latinización del griego ἀλληγορία (alegoría), “lenguaje velado, figurado”,4 que a su vez procede tanto de ἄλλος (allos), “otro, diferente”5 como de ἀγορεύω (agoreuo), “arengar, hablar en la asamblea”,6 que procede de ἀγορά (agora), “asamblea”.7
Alegoría literaria
Por ejemplo, Omar Khayyam afirma que la vida humana es como una partida de ajedrez, en la cual las casillas negras representan las noches y las blancas los días; en ella, el jugador es una pieza más en el tablero. Jorge Manrique, por otra parte, afirma, tomándolo del Eclesiastés, que nuestras vidas son ríos y como ellos solo parecen diferentes en su curso y caudal, pero no en su final, que es el mar/la muerte: el final ha sido ya escrito, pero no el transcurso de la vida. Y Bernardo de Chartres enseñaba que somos «enanos a hombros de gigantes», porque por nosotros mismos no podemos ver muy lejos, pero subidos a hombros del saber antiguo podemos ver incluso más de lo que vieron los grandes hombres del pasado.
El significado alegórico es también uno de los cuatro que es posible extraerle a la Sagrada Escritura según los teólogos.8 Por otra parte, se conoce como Escuela alegórico-dantesca la poesía alegórica española del siglo xv influenciada por la Divina Comedia de Dante Alighieri. Podemos ver en la Divina Comedia de Dante que la loba es alegoría de la traición y el león es alegoría de soberbia. Los principales representantes fueron don Íñigo López de Mendoza, el Marqués de Santillana y Juan de Mena.
El dramaturgo barroco Pedro Calderón de la Barca llevó a su perfección el subgénero dramático alegórico en un acto de tema eucarístico denominado auto sacramental, donde los personajes son en realidad alegorías de conceptos abstractos. En El verdadero dios Pan, define así la alegoría:
La alegoría no es más
que un espejo que traslada
lo que es con lo que no es,
y está toda su elegancia
en que salga parecida
tanto la copia en la tabla,
que el que está mirando a una
piense que está viendo a entrambas.
Un buen ejemplo de alegoría son los siguientes versos de Jorge Manrique:
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nacemos
andamos, mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fallecemos
así que cuando morimos
descansamos.
(Coplas a la muerte de su padre)
O estas frases de Cervantes:
«Dime: ¿no has visto tú representar alguna comedia adonde se introducen reyes, emperadores y pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace el rufián, otro el embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro el enamorado simple; y, acabada la comedia y desnudándose de los vestidos della, quedan todos los recitantes iguales.
-Sí he visto —respondió Sancho.
-Pues lo mismo —dijo don Quijote— acontece en la comedia y trato de este mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero, en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura.
-¡Brava comparación! —dijo Sancho—, aunque no tan nueva que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que, mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y, en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.
-Cada día, Sancho —dijo don Quijote—, te vas haciendo menos simple y más discreto».
Quijote,
THE MATRIX
Resumen de la película
Matrix narra la aventura de Neo, un joven hacker que es convocado por el movimiento de resistencia liderado por Morfeo, que lucha contra la dominación de los seres humanos por las máquinas. Morfeo le ofrece dos pastillas de diferentes colores: con una continuará en la ilusión, con la otra descubrirá la verdad.
El protagonista escoge la píldora roja y despierta en una cápsula, de esta manera descubre que la raza humana está dominada por la inteligencia artificial, y vive atrapada en un programa de ordenador y sirve solo como una fuente de energía. Neo se da cuenta de que la resistencia cree que él es el Elegido, un mesías que liberará a la humanidad de la esclavitud de Matrix.
Aunque dude de su destino a lo largo de todo el camino, aprende a superar las reglas de simulación. Consigue salvar a Morfeo, que había sido secuestrado, y derrota al agente Smith tras un duelo en el que demuestra su valía como guerrero y confirma que es el Elegido.
II
La alegoría en la filosofía
En la filosofía, una alegoría se usa para ilustrar ideas que son difíciles de comprender, especialmente cuando se quiere explicar un concepto abstracto. Por lo general, este recurso es utilizado en libros y tratados filosóficos. Algunos de los filósofos que han recurrido a este han sido Platón, Hegel y Kant.
La alegoría de la caverna de Platón
Artículo principal: Alegoría de la caverna
En la alegoría de la caverna, Platón busca explicar que la humanidad no puede acceder al verdadero conocimiento, aunque lo intente; sino que solo ve una sombra de este. Esta alegoría consiste en una cueva, donde se encuentra un grupo de prisioneros y una fogata, que proyecta las sombras de lo que ocurre fuera de la cueva. Los prisioneros consideran que las sombras que ven son la verdad y cuando uno de ellos sale de la caverna, por haber estado tanto tiempo en la oscuridad, ve con dificultad el mundo exterior que era la verdad.
El mito de la caverna de Platón es una alegoría sobre la realidad de nuestro conocimiento. Platón crea el mito de la caverna para mostrar en sentido figurativo que nos encontramos encadenados dentro de una caverna, desde que nacemos, y cómo las sombras que vemos reflejadas en la pared componen aquello que consideramos real.
Platón (428 a. de C.-347 a. de C.) también usa esta alegoría para explicar cómo es para el filósofo y maestro guiar a las personas al conocimiento (educación), intentando liberarlas de las ataduras de la realidad de la caverna. Según este filósofo, la gente llega a sentirse cómoda en su ignorancia y puede oponerse, incluso violentamente, a quienes intentan ayudarles a cambiar.
El mito de la caverna se encuentra en el libro VII de la obra República de Platón, escrita hacia el año 380 a. de C. La importancia general de la obra República radica en la exposición de conceptos y teorías que nos llevan a los cuestionamientos sobre el origen del conocimiento, el problema de la representación de las cosas y la naturaleza de la propia realidad.
Resumen del mito de la caverna de Platón
En el mito de la caverna es un diálogo escrito por Platón, en el que su maestro Sócrates y su hermano Glaucón hablan sobre cómo afecta el conocimiento y la educación filosófica a la sociedad y los individuos.
En este diálogo, Sócrates pide a Glaucón que imagine a un grupo de prisioneros que se encuentran encadenados desde su infancia detrás de un muro, dentro de una caverna. Allí, un fuego ilumina al otro lado del muro, y los prisioneros ven las sombras proyectadas por objetos que se encuentran sobre este muro, los cuales son manipulados por otras personas que pasan por detrás.
Sócrates dice a Glaucón que los prisioneros creen que aquello que observan es el mundo real, sin darse cuenta de que son solo las apariencias de las sombras de esos objetos.
Más adelante, uno de los prisioneros consigue liberarse de sus cadenas y comienza a ascender. Este observa la luz del fuego más allá del muro, cuyo resplandor le ciega y casi le hace volver a la oscuridad.
Poco a poco, el hombre liberado se acostumbra a la luz del fuego y, con cierta dificultad, decide avanzar. Sócrates propone que este es un primer paso en la adquisición de conocimiento. Después, el hombre sale al exterior, en donde observa primero los reflejos y sombras de las cosas y las personas, para luego verlas directamente.
Finalmente, el hombre observa a las estrellas, a la luna y al sol. Sócrates sugiere que el hombre aquí razona de forma tal que concibe a ese mundo exterior (mundo de las ideas), como un mundo superior. El hombre, entonces, regresa para compartir esto con los prisioneros en la caverna, ya que siente que debe ayudarles a ascender al mundo real.
Cuando regresa a la caverna por los otros prisioneros, el hombre no puede ver bien, porque se ha acostumbrado a la luz exterior. Los prisioneros piensan que el viaje le ha dañado y no desean acompañarle fuera. Platón, a través de Sócrates, afirma que estos prisioneros harían lo posible por evitar dicha travesía, llegando a matar incluso a quien se atreviera a intentar liberarlos.
Análisis del mito de la caverna de Platón
El mito de la caverna es una alegoría que abarca varios elementos que comporta la teoría de las ideas de Platón y un análisis dividido en 3 dimensiones:
la dimensión antropológica (naturaleza humana),
la dimensión ontológica (del ser) y epistemológica (del conocimiento) y,
la dimensión moral (valorización de la sociedad) y política (forma de gobernar).
La teoría de las ideas de Platón se basa en dos conceptos contrapuestos:
El mundo sensible, cuya experiencia se vive mediante los sentidos. Son múltiples, corruptibles y mutables.
El mundo inteligible o el mundo de las ideas, cuya experiencia es cosechada mediante el conocimiento, la realidad y el sentido de la vida. Siendo únicas, eternas e inmutables.
Dimensión antropológica
En Platón, cuerpo y alma corresponden a dos dimensiones diferentes. Por un lado, el cuerpo está inmerso en el mundo sensible, que es corruptible y cambiante, mientras que, por otro lado, el alma está unida al mundo de las ideas, que es perfecto e inmutable.
En el mito de la caverna, la dimensión antropológica se refiere a la condición del ser humano, y su forma de conocer. Es dimensión está representada en la naturaleza del prisionero y su cuerpo, su relación con la caverna (mundo sensible), así como en el mundo exterior y la liberación de su alma (mundo de las ideas).
Los prisioneros son una metáfora de las personas que están atadas a sus percepciones y las imágenes que se les presentan. Las sombras son el mundo físico que perciben y que creen es el conocimiento verdadero. Sin embargo, aquello que observan dentro no es más que un conocimiento subjetivo.
Cuando uno de los prisioneros se libera de sus cadenas y sale de la caverna, este viaje representa su ascensión al mundo inteligible, en donde adquiere el verdadero conocimiento.
Lo anterior implica una liberación moral e intelectual del alma de las ataduras y limitaciones ofrecidas por el mundo sensible. Su ascenso desde el interior de la caverna es una metáfora de su paso de la ignorancia al mundo de las ideas. Este paso, según Platón, se puede realizar con la práctica del método dialéctico.
Además, esta ascensión al mundo de las ideas es una búsqueda del conocimiento de sí en el mundo exterior (como se expresa en la frase “conócete a ti mismo”).
Dimensión ontológica y epistemológica
La dimensión ontológica se refiere a la naturaleza del ser y la dimensión epistemológica se refiere a la naturaleza, origen y validez del conocimiento.
Cada elemento del mito de la caverna simboliza un nivel del ser y del conocimiento, dentro del dualismo ontológico y epistemológico de Platón. Precisamente, la alegoría de los hombres apresados dentro de una caverna (nivel inferior) y del hombre liberado en el exterior (nivel superior), funciona para explicar su concepción dualista del mundo.
Desde el nivel inferior al superior tenemos:
Dimensión epistemológica
Dimensión ontológica
Mundo sensible (interior de la caverna)
Opinión (doxa):
Conjetura (eikasía): son las sombras que los prisioneros observan.
Creencia (pistis): todo objeto, incluyendo a los prisioneros, dentro de la caverna.
Todo aquello percibido como “real” dentro de la caverna no es más que una imagen o reflejo:
El fuego es una representación del sol, y refleja las sombras.
Estatuas y otros objetos.
Mundo de las ideas (exterior de la caverna)
Conocimiento verdadero (episteme):
Conocimiento discursivo (dianoia): el prisionero liberado observa reflejos de las cosas en el exterior.
Conocimiento intelectual real (noesis): el prisionero liberado observa directamente al sol y los objetos exteriores.
Son todos los objetos que el prisionero liberado observa:
Sombras y reflejos en el exterior son como el pensamiento matemático.
El mundo natural y los hombres representan a las ideas.
El sol es el nivel más alto, la idea del Bien.
Aquí, el mito de la caverna de Platón nos muestra los niveles para la ascensión al mundo inteligible o la ascensión del Ser.
Dimensión moral y política
Para Platón, el mundo de las ideas es donde el alma del hombre encuentra el conocimiento. Ya que el prisionero liberado presencia el mundo ideal, al ascender y experimentar el exterior de la caverna, este siente el deber de compartir lo vivido. Aquí el sol es una metáfora de la idea del Bien, la cual es la idea más pura de todas.
La caverna es la prisión de la apariencia, de lo puramente sensible, de reflejos e imágenes, mientras que el mundo ideal y la idea del Bien son el verdadero conocimiento. El preso liberado, que ahora es como el filósofo, no puede continuar con un conocimiento basado en la opinión (doxa) derivada de las percepciones.
El retorno del preso liberado es un ejemplo del filósofo que ayuda a los otros a alcanzar el conocimiento real. Este ha visto directamente al sol (el Bien) y es como un político preparado para ser quien gobierne con justicia. La democracia del pueblo, en Platón, es similar a lo que acontece dentro de la caverna, ya que las personas habitan en un mundo sensible y deben ser guiadas por el filósofo-político o filósofo-rey.
El cumplimiento del destino de liberar necesita de la dialéctica o de la filosofía, pero crea un conflicto en relación con la moralidad sobre esta situación. El riesgo que corre el preso liberado es como el trágico fin de Sócrates, al ser sentenciado a muerte por el tribunal ateniense, por insurgir a la juventud ateniense y no respetar los dioses tradicionales. ¿Es viable morir por el deber?
Teoría del conocimiento y el mito de la caverna
En la República, en los capítulos VI y VII (con la analogía o símil de la línea y la alegoría de la caverna) Platón señala que el origen del conocimiento real se desprende de las ideas.
Sin embargo, el mundo físico, visible o sensible, es un mundo de conocimiento limitado, de opinión. El mito de la caverna expresa la dualidad yacente entre el conocimiento aparente (interior de la caverna) y el conocimiento puro y real (exterior de la caverna).
Ello se traduce en un dualismo epistemológico y otro ontológico:
Por un lado, el conocimiento del mundo de las ideas, compuesto por el conocimiento intelectual y el conocimiento discursivo.
Por otro lado, el conocimiento del mundo sensible, basado en la opinión, y que está compuesto por la conjetura y la creencia.
La epistemología de Platón (su concepción sobre el conocimiento) va de la mano con su ontología (el ser real de las cosas), siendo que todo aquello que se encuentra en el mundo físico es una copia de una idea inmaterial, que se encuentra en el mundo de las ideas
El conocimiento verdadero
El mundo de las ideas es un mundo de absolutos que son inmutables y que son las esencias de las cosas del mundo físico y es a través de la razón que se puede acceder a este conocimiento.
El conocimiento que compete al mundo de las ideas es un conocimiento verdadero y científico (episteme), sobre lo que es real, y se compone del conocimiento discursivo o dianoia, y el conocimiento propiamente intelectual o noesis:
El conocimiento discursivo (dianoia): se relaciona con el razonamiento lógico y matemático, representándose en los objetos (por ejemplo, figuras geométricas).
El conocimiento intelectual (noesis): se refiere a la razón, siendo sus objetos las ideas, de una naturaleza inmutable y no es posible encontrarlo en el mundo sensible. Este conocimiento tiene como objeto máximo la idea del Bien.
Fuera de la caverna, el preso liberado observa los reflejos de las cosas, lo que Platón utiliza como una metáfora del conocimiento matemático o discursivo.
El conocimiento propiamente dicho, que es de las ideas, con la idea del Bien como la más importante, se obtiene a través del uso de la razón. El alma tiene acceso a este a través del recuerdo, ya que alguna vez formó parte de este mundo de las ideas.
El conocimiento sensible
En cuanto al mundo sensible, este es un mundo que está en cambio constante. Ello hace imposible que este pueda ser origen de conocimiento en un sentido universal.
El mundo sensible ofrece un tipo de conocimiento que está basado en los objetos físicos y en las imágenes y apariencias. Esto hace que no sea más que un conocimiento individual, en el que los objetos visibles no ofrecen más que un entendimiento de la realidad basado en la opinión o doxa, por lo que se trata de un conocimiento subjetivo.
Platón considera que este tipo de conocimiento se divide en dos partes: la conjetura o eikasía y la creencia o pistis.
La conjetura (eikasía) se basa en la imaginación y suposición, siendo sus objetos las imágenes con una calidad fugaz, y se encuentra presente en la realidad visible.
Por ejemplo, en el mito de la caverna, Platón sugiere que los reflejos y las sombras, y otro tipo de imágenes, ofrecen un conocimiento inmediato que da forma a nuestra perspectiva y convicciones sobre el mundo. Pero dicho conocimiento, es fugaz y no sobre las esencias de las cosas.
En el caso de la creencia (pistis), esta se basa en la observación, siendo sus objetos aquellas cosas materiales que se encuentran en la realidad visible. Además, su naturaleza es transitoria (sus objetos son cambiantes y corruptibles), aunque no tan fugaz como en el caso de la conjetura.
Aquí, los objetos que se experimentan, como el propio cuerpo, son objetos físicos y corruptibles.
Vea también Todo sobre Platón: biografía, aportaciones y obras del filósofo griego.
El mito de la caverna y la educación
En el mito de la caverna permite explorar la visión que Platón tiene tanto del conocimiento como de la educación.
Ya que el conocimiento real es diferente del conocimiento del mundo aparente, y que también la ascensión al mundo de las ideas permite al filósofo ver lo verdadero, Platón asume que la educación de quienes permanecen en la caverna es responsabilidad de este.
En el mito de la caverna, el prisionero que asciende al mundo exterior, pasa de la oscuridad a la luz, de la ignorancia al conocimiento. Los prisioneros que permanecen dentro son una metáfora de la condición de las personas en la sociedad.
Esto es clave en Platón y esta alegoría, el hecho de que las personas comienzan la vida en la caverna, como símbolo de un mundo de apariencias. La educación, para este filósofo, no se trata de descubrir o brindar conocimiento, sino de un viaje hacía este. El aprendizaje es difícil, ya que se ha de abandonar los presupuestos que antes se tenían, al habitar en las sombras de la caverna, para poder tener pensamiento crítico.
Aquí, la alegoría de la caverna es una forma de entender lo que el maestro-filósofo hace, de la misma forma que en la dimensión moral y política, como un llamado a guiar a aquellos que permanecen presos del mundo de la apariencia.
Para el prisionero liberado, su papel como filósofo y maestro es complicado. Ayudar a los otros presos a transitar hacia el mundo exterior (educar) se dificulta, porque no es fácil abandonar la forma en que estos observan el mundo de los sentidos, dentro de la caverna.
La educación implica acción y transformación, el estudiante no es pasivo, así como el prisionero lucha por llegar al exterior y posteriormente intenta guiar a los otros prisioneros. El conocimiento no se deposita dentro del discípulo, sino que se ayuda a este a descubrirlo dentro de su propia alma.
Conocimiento y aprendizaje
En Platón, el conocer está ligado al acceso al mundo de las ideas. El alma ya conoce, pues no hay conocimiento que parta de la nada, y lo que pasa es que esta simplemente no lo recuerda. Según él, existen varias formas de adquirir conocimiento.
En primer lugar, a través de la reminiscencia (recordando) las vidas pasadas. Para Platón, el alma del ser humano trasciende, desde el mundo de las ideas al mundo físico. Las almas transmigran, y el alma del ser humano ya conoce lo que estaba en el mundo de las ideas.
En segundo lugar, el método propiamente dicho para acceder al conocimiento es el de la dialéctica. Ya que el conocimiento es un conocimiento de las esencias, a través de la dialéctica se puede acceder a lo que ya se sabía (reminiscencia) y que proviene del mundo de las ideas.
Sócrates, como es expuesto en los diálogos de Platón (por ejemplo, en el Teeteto), utiliza la ironía y la mayéutica como ejercicios para ayudar a una persona a alcanzar el conocimiento.
La ironía es el ejercicio de realizar preguntas para exponer la falta de conocimiento de una persona, quien cree que ya sabe algo sobre un asunto determinado, solo para darse cuenta luego de que ello no es así. Esto puede verse resumido en la famosa expresión “Solo sé que no sé nada”.
La mayéutica consiste en la práctica de ayudar a dar a luz, como lo haría una comadrona. Sin embargo, en Sócrates, esta se trata de ayudar a que un discípulo pueda alcanzar el conocimiento que ya tiene dentro de sí. Ya que el alma es inmortal y posee conocimiento, el recordar es una forma de conocer.
La forma en que la ironía y la mayéutica eran utilizadas por Sócrates era una forma de dialéctica basada en preguntas. Se cuestionaba a una persona sobre un asunto, se debatía su respuesta, se realizaban nuevas preguntas y se alcanzaba una definición más clara sobre dicho asunto.
El tema del mito de la caverna en literatura y cine
El tema del autoengaño ha sido explorado en diversas obras literarias y cinematográficas a través de la historia, particularmente en las últimas décadas. Aquí, algunos ejemplos:
La vida es sueño de Calderón de la Barca.
Un mundo feliz de Aldous Huxley
La película They Live (Están vivos o Sobreviven), de John Carpenter.
La película Dark City (Ciudad en tinieblas), de Alex Proyas.
La película Abre los ojos, de Alejandro Amenábar.
La película The Truman Show (El show de Truman: Historia de una vida), de Peter Weir.
Primera película de la trilogía Matrix, de Lana y Lily Wachowsky.
La Caverna, de José Saramago.
Dialéctica del amo y el esclavo
Artículo principal: Dialéctica del amo y el esclavo
En esta alegoría, Hegel busca explicar la historia universal y su teoría del desarrollo la autoconciencia. Para Hegel, la historia universal consiste en una sociedad en la que se han desarrollado relaciones desiguales, donde hay una entidad reconocida como el amo, y una que reconoce al amo, es decir, el esclavo. Esto debido a que, al haber un choque de deseos de los individuos, la entidad reconocida intenta imponerse sobre los otros. Esto es importante ya que construimos nuestra propia identidad dependiendo de la forma en la que nos relacionemos con los otros.
La paloma de Kant
En Crítica de la razón pura (1781), Kant utiliza la alegoría como un recurso retórico para ampliar el sentido de una metáfora. En esta alegoría, Kant hace un juicio sobre la metafísica, afirmando que esta no hace parte de la razón pura porque no puede ser una ciencia al no tener ninguna certeza en sus ideas. Para esto, él dice que la metafísica es como una paloma que vuela por el espacio vacío, sin ningún apoyo, ni ningún fundamento. Además, Kant ejemplifica esto con el filósofo Platón, ya que este último confiaba en la verdad de sus ideas metafísicas, pero para Kant estas solo son especulaciones ya que no tienen una base o una certeza de la cual partir para desarrollar otras ideas.
«La ligera paloma, que siente la resistencia del aire que surca al volar libremente, podría imaginarse que volaría mucho mejor aún sin un espacio vacío. De esta misma forma abandonó Platón el mundo de los sentidos, por imponer límites tan estrechos al entendimiento. Platón se atrevió a ir más allá de ellos, volando en el espacio vacío de la razón pura por medio de las alas de las ideas. No se dio cuenta de que, con todos sus esfuerzos, no avanzaba nada, ya que no tenía punto de apoyo, por así decirlo, no tenía base donde sostenerse y donde aplicar sus fuerzas para hacer mover el entendimiento. Pero suele ocurrirle a la razón humana que termina cuanto antes su edificio en la especulación y no examina hasta después si los cimientos tienen el asentamiento adecuado.»
9
La alegoría en la pintura
En historia del arte es la representación artística de ideas abstractas por medio de figuras o atributos. Son características las alegorías del pintor flamenco El Bosco, en El carro de heno o El jardín de las delicias, aunque también son propias de otros autores, como Botticelli en su Alegoría de la Primavera, o La calumnia de Apeles.
En la música...
Ella usó mi cabeza como un revólver
E incendio mi conciencia con sus demonios
Me vi llegando tarde, tarde a todo
Despues de un baño cerebral
Estaba listo para ser amado
Pasa el tiempo y ahora creo que
El vacío es un lugar normal
[Coro]
Ella usó mi cabeza como un revólver
[Verso 2]
No creerías las cosas que he hecho por ella
Cobardemente pero sin vergüenza
Era una piedra en el agua, seca por dentro
Así se siente cuando la verdad
Es la palabra sometida
Diferencias:
Definición de metáfora
Entendemos por metáfora a una de las figuras literarias más conocidas en la cual se emplea un concepto o palabra concreta en sustitución y representación de otra, con la cual mantiene algún tipo de relación de semejanza o alguna propiedad común que resulta representativa de ambos términos. Se identifica el concepto al que queremos referirnos con otro diferente, el cual es emitido en sustitución.
Definición de analogía
La analogía es otra figura retórica que, al igual que la anterior, establece una relación entre dos conceptos o palabras, realizando una comparación en base a alguna característica o parecido con el fin de hacer ver la relación de semejanza. Más que entre entes, cosas u objetos, la comparación se establece entre dos atributos. En realidad, la analogía puede llegar a incluir metáforas o alegorías.
Definición de alegoría
En lo que respecta a la alegoría, esta figura literaria emplea una sucesiva cadena de metáforas interrelacionadas entre sí para formar una imagen explícita de tal manera que se forma una evidencia clara de una idea, generalmente abstracta.
Principales diferencias entre estos conceptos
Aunque son muy semejantes entre sí, las analogías, metáforas y alegorías presentan algunas diferencias que permiten distinguirlas y valorar su existencia por separado.
A continuación se indican las principales diferencias entre estas figuras literarias.
1. Nivel de especificidad
Aunque analogías, metáforas y alegorías son figuras diferentes, lo cierto es que las alegorías suelen incluir sucesiones de metáforas y que las analogías pueden llegar a formarse a partir de estas.
E, incluso, podemos considerar que las alegorías puede incluir o formarse a partir de analogías. De esta manera, aunque por lo general todas las metáforas partes de algún tipo de analogía, no toda analogía tiene forma de metáfora.
2. Comparación o sustitución
Una de las características más fácilmente visibles que diferencia una de otras la encontramos en que mientras la analogía establece una comparación sin necesidad de cambiar los conceptos en sí, la metáfora directamente sustituye el término real con el de aquel que se compara.
3. Extensión necesaria para su comprensión
Otra característica en la que estas figuras retóricas difieren se encuentra en la distinta longitud o duración necesaria para comprender los conceptos a los que se hace referencia.
La metáfora suele ser breve y poder comprenderse por sí misma, al igual que la analogía. Sin embargo, siendo la alegoría una sucesión de metáforas, no puede comprenderse si no incluye diferentes fragmentos a lo largo de una composición.
4. Nivel de sutileza y de abstracción
Otra de las diferencias entre estas figuras puede hallarse en el nivel de abstracción o logicidad requeridas para entenderlas.
Por norma general las analogías son representaciones de asociaciones lógicas que indican un tipo de semejanza entre dos elementos, mientras que las metáforas y las alegorías tienden a requerir un esfuerzo mental más imaginativo y sutil al soler hacer referencia a elementos más abstractos, como la muerte o el amor, o a una relación entre conceptos en base a una característica común, como la brillantez, vivacidad o color.
En el caso de las metáforas, podemos encontrar ejemplos como “las perlas de tu boca” para referirse a los dientes y su blancura o “tus dos luceros” para referirse a los ojos y su resplandor.
Entre las analogías, un ejemplo podrían ser “la vida es a la muerte así como el amor es al odio”, en el que se establece la analogía entre las relaciones vida-muerte y amor-odio debido a que en ambos casos estamos hablando de relaciones de oposición/complementariedad entre conceptos. Otro caso sería “alas son a pájaros como piernas a humanos”, en que en ambos casos se habla de las extremidades superiores tanto de aves como de humanos.
En lo que respecta a las alegorías, un ejemplo puede ser el siguiente fragmento de coplas de Jorge Manrique para hacer referencia al ciclo de la vida: “Este mundo es el camino para el otro, que es morada sin pesar mas cumple tener buen tino para andar esta jornada sin errar. Partimos cuando nacemos andamos, mientras vivimos, y llegamos al tiempo que fallecemos así que cuando morimos descansamos“.
Derechos
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COSMIC DARKNESS
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