
Volvimos al Nido de la escuela de Morroplancho en Santa Bárbara. Esta vez nos vestimos de carteros y llevamos con nosotros 11 misivas. Llegaron cartas de Indonesia, Canadá, España, Boquerón, Medellín, de un bosque en San Lucas y desde un avión a esta vereda literaria. Las caras de los niños y las niñas cuando les contamos dónde estaban y qué hacían sus emisarios fueron encantadoras. La diversidad de oficios de las personas que les escribieron abrió una conversación sobre lo que se puede ser cuando sean grandes: nos escribió una panadera, un matemático, una artista, una bióloga… también hablamos de las historias que nos compartieron, algunos se inspiraron y escribieron cuentos, nos llegó uno de un oso, también de la importancia del salmón para el mar, el de una perrita que se quedó sin su amigo perruno.
Desde esta montaña de la cordillera central viajamos mentalmente y nos dispusimos a responder cada una de las cartas. Acostados sobre un foamy muy cómodo, hojas de colores, marcadores, crayolas, stickers, conversaciones, cada peque se inspiró. Un viaje al mar, una casa en un árbol, los juegos al escondido en el cafetal, las mascotas. Para nuestra felicidad, también les contaron a sus destinatarios historias de sus libros favoritos, esos libros que les ha traído el Nido y que ahora hacen parte de la biblioteca que estamos armando junto con ustedes en sus casas.
Esta semana entregamos las respuestas a los destinatarios. El abrazo sutil que nos da la ternura es reparador. E de seis años le respondió a A de 5 años. Tanta belleza. Nos encantó la simpleza y el poder que tuvo este ejercicio de las cartas en todas las personas que participamos.
Ah, se nos olvidaba contarles que también comimos pizza hecha con masa madre. Logramos que algunos de ellos le dieran una oportunidad al tomate, al ajo y a la cebolla de los que no son muy amigos. Probamos aceitunas con muy poco éxito y champiñones con mucha duda.

En otras noticias, los libros llegarán a La Cueva del Jaguar en Santa Bárbara, un café cultural en el que realizan actividades culturales. Este es un espacio para jóvenes del pueblo y nos parece muy maravilloso que los libros que hemos recogido sigan viajando.
Pronto tendremos noticias de un viaje a una granja ecológica con el Nido de La Arcadia ;)
Hasta pronto, compinches de esta Vereda Literaria, de este Nido.
