Esta semana no sabía muy bien sobre qué escribir aquí, así que decidí enfocarme en algo que vuelve siempre como un recordatorio necesario
cómo permanecer en el momento presente.
Me vino a la mente uno de mis podcasts favoritos "The Way Out Is In", de Plum Village, una villa de Monjes Budistas Zen en Francia. Tienen un episodio titulado “Are you truly there for your cup of tea?” que me parece muy significativo y reflexivo. En él hablan cómo cultivar la presencia a través de gestos tan simples como preparar una taza de té.
La pregunta que plantean es poderosa: ¿estás realmente aquí para tu taza de té? Muchas veces bebemos sin darnos cuenta o en general hacemos actividades y cosas en piloto automático, con la mente en otro lugar. Pero si llevamos toda nuestra atención a esa acción, se transforma en un momento de conexión plena con el aquí y el ahora.
Piensa en el proceso específico de prepararte un tecito, calentar el agua, elegir el té, colocar las hojas en la tetera o tú taza si es de sobre, esperar pacientemente 5 o 10 minutos a que se infusione. Cada paso puede ser una invitación a cultivar presencia, y ese breve ritual se convierte en un recordatorio de que la vida sucede en este instante, no en los pensamientos que se dispersan hacia el pasado o el futuro.
Este ejercicio no se limita al té, también puedes aplicarlo al preparar un café, un sándwich o cualquier alimento. Lo importante es detenerse y habitar esos minutos con atención consciente. Como dice el monje Phap Huu en el episodio:
lo ordinario se vuelve extraordinario cuando estás verdaderamente presente.
En una vida llena de distractores y estimulantes sensoriales, visuales y auditivos que nos empuja constantemente hacia la prisa o la productividad, practicar este tipo de atención plena lo veo casi como un acto de resistencia, elegir estar aquí, con lo que tenemos y reconocer que este momento es en sí mismo suficiente, hermoso y maravilloso.
Así que la invitación del día es que hagas alguna de tus actividades en plena presencia, desde lavarte los dientes y sentir la pasta recorriendo tus dientes y el cepillo acariciando tu boca, tomar un vaso de agua mientras observas como el agua pasa por tu garganta o incluso solo observar un momento tu respiración.
Te aseguro que estas pequeñas acciones, al ser realizadas con plena atención, te harán darte cuenta de lo maravilloso que es estar aquí y ahora experimentando todas las situaciones o circunstancias posibles, y que incluso que este instante tan simple y efímero es un regalo que muchas veces damos por sentado.
Gracias por acompañarme y por darte un momento para leer y estar aquí.
Te abrazo, me abrazo, Azzul.

